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domingo, 31 de enero de 2016

Necesidad de reforzar el poder judicial

Todos nos quejamos del problema de la corrupción en España, pero no basta con quejarse, hay que atajar con el problema y no vale con decir que es algo endémico de la sociedad española. Hace una década se decía que los españoles eran incapaces de ganar un mundial de fútbol porque genéticamente no eran capaces de jugar bien en equipo y sin embargo en 2010 se consiguió ¿Cómo? Pues con esfuerzo y dedicación.

Parece que apelar al buen comportamiento del estamento político no es suficiente y uso la palabra estamento, como se usaba en el Antiguo Régimen (no en el franquista, si no en el anterior a la Revolución Francesa) porque son una casta con privilegios y me refiero a su provilegio de aforamiento que hace que casi 10000 personas en España tengan tribunales especiales, como la nobleza  y el clero antaño.

La única forma de acabar con la corrupción es eliminar los aforamientos y reforzar el poder judicial. Este está maniatado y mantenido bajo mínimos de forma consciente. En las últimos 20 años, la mayoría de la legislación al respecto en el país ha sido para eliminar el poder de los jueces sobre la clase política y además se les limita en su número. En los últimos tiempos ha aumentado el número de policías pero no el de jueces. Es decir, se refuerza el aparato represivo pero en ningún caso se refuerza el aparato judicial. Los pocos jueces que hay están desbordados y eso hace que la mayoría de las causas de corrupción queden prescritas y sus autores, libres.

A reforzamos el sistema judicial, o España se va al garete.

lunes, 6 de octubre de 2014

El poder cercano no acerca el poder a los ciudadanos sino a los ciudadanos al poder

Cuando se creó el sistema autonómico en España se argumento que serviría para acercar el poder a los ciudadanos de forma que así estos podrían controlarlo mejor. La idea parecía buena y tenía cierta lógica, pero tras casi cuarenta años de sistema ya podemos hacer balance y decir sin ambages que para lo que ha servido es para que el poder controle desde más cerca y más férreamente a los ciudadanos.

La prueba más clara de lo que digo es la rampante corrupción que vemos en gran parte de las administraciones autonómicas y locales y no quiero generalizar con la política, es mentira esa afirmación anti democrática que afirma que todos/as los políticos sean corruptos. Estas administraciones locales se suponía que al estar más cerca del ciudadano tenían que ser más limpias porque el ciudadano las controlaría mejor que al gobierno central, pero eso no pasa. Cuando el control es más cercano, el ciudadano se ve asfixiado por una atmósfera que le impide ver otra cosa que lo que el poder quiere que vea. Basta con ver las televisiones autonómicas que se han convertido en instrumentos de perpetuación del poder y eso pasa con la practica totalidad de ellas, sea el partido gobernante de un signo u otro.



Las televisiones autonómicas de España. (Haz click para agrandar)


El crecimiento personal necesita de libertad y el crecimiento económico necesita de instituciones limpias y estas no se pueden conseguir sin la sensación de impunidad que da el saber que controlas con mano férrea la sociedad.